Tengo razones para buscarte, tengo necesidad de verte, de oírte, de hablarte. Tengo razones para esperarte porque no creo que haya en el mundo nadie más a quien ame. Tengo razones, razones de sobra para pedirle al viento que vuelvas aunque sea como una sombra. Tengo razones para no quererte olvidar, porque el trocito de felicidad fuiste tú quien me lo dio a probar.
La inactividad de este blog es un reflejo exacto de la inactividad de mi vida.
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